Decisiones

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Nunca dude de las decisiones que tomaba y casarme con él fue una de ellas. Una hombre maravilloso y detallista, sin importar el día que hubiera tenido me recibía con una sonrisa. ¡Sencillamente perfecto! Un hombre al que las tareas del hogar no le eran indiferentes, cocinaba, recogía la ropa y hasta limpiaba la casa.

Las noches, como explicarlas, se iba en un abrir y cerrar de ojos. Aunque en las mañanas el sueño me acompañaba al trabajo. Valia la pena la amanecida, sentía su urgencia en mi cuello mientras me besaba bajando por mi pecho hasta llegar a lo más profundo de mí.

Era un hombre cariñoso y reservado, pero atento. Salíamos con sus amigos o con los míos, pero una noche mientras me hacía el amor su boca llamó a otra. Josse, dijo. Sali de mi excitación de golpe, en 2 segundos trate de pensar en las posibilidades que se hubiera equivocado al pronunciar la palabra. Confieso que no pude sacarlo de mi cabeza el resto de la noche y aunque sus caricias me hacían enloquecer, no podía sacar esa duda que se situó en mi mente.

No comprendía lo que estaba pasando, una simpe palabra catapulto las ideas más descabelladas, pero y si eran ciertas. Muchas decisiones que tomar y no saber cómo proceder. Una noche mientras me bañaba sonó su teléfono y lo escuche hablar a lo lejos, me acerque a él sin que se diera cuenta. Sólo escuche un yo soy casado y quiero a mi esposa, me quedé helada.

Almorzamos juntos y decidimos no regresar al trabajo. Mientras caminábamos de la mano no dude y le pregunté si había alguien interesado en él. Aunque mi inconsciente me decía que callara, pensé que si me amaba seria sincero conmigo. Le conté lo que escuche mientras él hablaba por teléfono y lo acepto. Me acepto que lo llamaban, insistiendo en una relación y estaban sembrando una duda en él.

Me sobresalté al pensar en la duda que sentía; yo te amo me dijo, amo tus besos, tu dolor; pero estoy empezando a sentir algo por Josse. Nunca había tomado en consideración el engañarte, continúo explicándose, pero tengo que ser sincero. Sorprendida y muy asustada lo mire, él lo notó. Acarició mi mejilla y me besó la frente, amor Josse es un hombre y no sé si soy gay o no.

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