
P: ¿Qué palabra crees que describe mejor la esencia de Karina Villamizar? Asimismo, nos encantaría saber por qué has seleccionado ese concepto.
C: Valiente. Porque me atreví a mirar de frente lo que dolía, a nombrar lo que muchos callan y a transformar mi historia en propósito. La valentía no es ausencia de miedo; es escribir aun con las manos temblando.
P: Dicho sea de paso, aprovechando que hablamos de libros, ¿te gusta leer tanto como escribir?
C: Sí. Leer ha sido mi refugio, mi espejo y mi puente. En los libros encontré palabras que yo no sabía decir y silencios que alguien más ya había entendido.
P: En lo que respecta a tus hábitos de lectura, ¿qué lees actualmente? De igual manera, ¿podrías decirnos cuál es tu género favorito?
C: Leo narrativa emocional, crecimiento personal, espiritualidad, psicología aplicada y ficción con profundidad humana. Me atraen las historias que sanan y las ideas que despiertan conciencia.
P: Indagando un poco más en tus gustos por la lectura, ¿podrías decirnos quién es tu escritor o escritora favorito?
C: Colleen Hoover, por su crudeza emocional y porque escribe desde la herida transformada. Brené Brown, por su trabajo sobre vulnerabilidad, vergüenza y valentía emocional.
P: En cuanto al formato de lectura, ¿prefieres tus libros en Ebook o papel? ¿Por qué motivos?
C: Prefiero el libro impreso porque, en el papel, subrayo y realizo mis anotaciones. Lo convierto en mi compañero de proceso.
P: A decir verdad, todos los autores tienen sus rituales; en este sentido, ¿qué manías tienes tú a la hora de leer o escribir?
C: Escribo en silencio o con música suave. Releo mucho. Corrijo hasta que el texto respire verdad, más que perfección.

P: Alguna vez pensaste en convertirte en escritor@. Si la contestación es no, ¿A qué te dedicas o dedicabas?
C: No fue un plan; fue una necesidad. Anteriormente ejercía el periodismo; soy inmigrante, madre y sobreviviente de violencia intrafamiliar y de género. En ese sentido, la escritura llegó como un salvavidas.
P: Visto en retrospectiva, ¿qué factores influyeron para que finalmente decidieras convertirte en escritor?
C: El dolor no resuelto y la certeza de que mi historia podía ayudar a otros a nombrar la suya. Escribí para no romperme. Publiqué para acompañar.

P: Como resultado de tu constante trabajo creativo, ¿podrías decirnos cuántas obras tienes publicadas?
C: En este momento, dos: Amor Veneno: lo que nadie dice sobre padres y madres abusadores, que aborda vivencias de violencia intrafamiliar y de género; y el cuento infantil El deseo de Samuel: una historia de fe, amistad y esperanza, que narra sobre la diversidad funcional.
P: En lo que se refiere a la gestión de tu carrera, ¿cuál consideras mejor opción: la autopublicación, ser independiente o trabajar con una editorial?
C: Autopublicación independiente. Me gusta tener voz, control creativo y cercanía con mis lectores.
P: ¿Planificas las historias al detalle antes de escribirlas o las dejas surgir sobre la marcha?
C: Ambas: estructura para sostener el mensaje e intuición para que el alma escriba.
P: En relación con el alcance de tu trabajo, ¿cómo promocionas tus obras y qué canales consideras más efectivos?
C: Con contenido honesto, conversaciones reales, charlas, talleres y redes sociales. No vendo libros: comparto procesos.
P: En lo que respecta a la organización de tu día, ¿cuánto tiempo dedicas a escribir y en qué momento lo haces?
C: No lo mido en horas, sino en compromiso. Escribo todos los días, aunque a veces sea una sola línea.
P: ¿Has cambiado algún final después de escribirlo?
C: Sí. Porque una también cambia mientras escribe.
P: En este sentido, considerando tus historias, ¿tienes algún personaje favorito? ¿Cuál es la razón?
C: Mi personaje favorito es Samuel, el niño con síndrome de Down de mi cuento infantil. Porque Samuel no necesita grandes discursos para enseñarnos lo esencial. Su historia encarna la ternura valiente, la fe sencilla y la capacidad de amar sin filtros. Samuel representa a los niños que el mundo suele mirar con etiquetas, pero que en realidad vienen a recordarnos algo profundo: la inclusión no se explica, se practica.
En él vive mi propósito como autora: humanizar sin encasillar, educar sin señalar y demostrar que la diversidad no es un obstáculo, sino una riqueza.
También me encantan los personajes que representan la resiliencia silenciosa: los que no gritan, pero resisten.
P: Por otra parte, ¿cuánto dura el proceso de documentación?
C: El necesario para ser responsable. Investigo, pero no pierdo la humanidad del texto.
P: Si se puede hablar, ¿En qué proyectos estás trabajando?
C: En nuevos libros, cuentos y herramientas de sanación emocional que unen fe, conciencia y palabra.
P: Finalmente, para concluir, ¿qué consejo le darías a todos esos nuevos escritores que buscan su propio estilo?
C: No escribas para gustar. Escribe para decir la verdad. Lo auténtico siempre encuentra a su lector.