Hierba que envuelve tradición

hierba

Las cartas están escritas y enviadas, esperaron haber sido buenos chicos durante el año. Los niños recogieron hierba para los camellos; Melchor, Gaspar y Baltasar estaban por llegar.

El agua y las cajitas repletas de hierbas bajo el árbol esperaron alimentar a los hambrientos animales. Los niños contentos se prepararon para dormir temprano.

Antes de que el sol saliera los chicos ya estaban de pie observando el árbol encendido y los regalos en su falda. Las cajas yacían en el suelo vacías y residuos de hierba por el suelo.

Corriendo, fueron a buscar a sus padres. ¡Llegaron los reyes, llegaron los reyes! Les gritaron para salir tras sus regalos, cada uno tomó el suyo y lo abrió.

Todos los regalos fueron abiertos mientras los padres los observaban con alegría. Luego de un desayuno caliente, salieron camino a casa de la abuela donde toda la familia se reuniría.

Besos y abrazos se repartieron a la llegada de cada uno de los integrantes de la familia. Todos a la iglesia, celebraron la visita de los Reyes de Oriente al niñito Jesús. Incienso, oro y mirra fueron los obsequios ofrecidos al niño. Tras muchos años después, seguimos consagrando esta festividad regalando a los niños.

En la tarde todos, familiares y amigos celebramos. En un fogón prepararon arroz con gandules y una olla de pasteles. A la varita el lechón, donde se doro su cuerito. El majarete y el coquito se repartió en vasitos.

La morcilla se frío, mientras el salchichón y el queso lo repartieron entre las personas. Los niños jugaban con sus regalos y entre ellos. Los adultos con pitorro en mano conmemoraron la tradición. ¡Feliz Día de los Reyes Magos!

Si te gusta esta publicación, compártela. Si tienes preguntas, escríbeme o deja un comentario. Espero saber de ti…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *