Katrina no hablaba, solo miraba

katrina

Llegamos a un pueblo desolado, eran pocas las casas que había en ese lugar y no había gente en los caminos.  Lo único que se veía eran los árboles, su densidad era tal que perecía un bosque. Según Katrina el lugar se llamaba Field, no pregunte por el nombre que tenía porque mi atención se fijó en un terreno que al parecer era baldío. Cuando pasamos por delante note que no estaba abandonado, sino que era extremadamente grande y ubicada en el centro había una casa distinta a las demás. Esta era moderna con un amplio sendero en concreto que conducía a la puerta de entrada, el techo en tres niveles y un pequeño jardín en una esquina de la casa. Era enorme y al mismo tiempo fría y lúgubre.

Katrina se estaciono en el extremo del bosque donde había un camino.

– Aquí estaremos a salvo – informo esta sin dejar de observar el perímetro.

Intentaba por todos los medios controlarme, pero la espera se hacía insoportable. Katrina no hablaba solo miraba a todos lados como un buen vigía mientras los minutos pasaban y yo no sabía qué hacer. 

– Marie, no te muevas de aquí iré a patrullar. No tardare en regresar – mientras hablaba abrió los ojos, parecía que hablaba con una niña malcriada.

– Me quedare dentro del vehículo solo hasta que llegues, okay – hable tranquilamente para que no entendiera el doble sentido de mis palabras.

En respuesta, solo abrió la puerta del vehículo y se perdió en la brisa. En cuanto se marchó cerré mis ojos. Con el vidrio del auto a bajo para lograr respirar a compasadamente para concentrarme.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Related Post