Imagen borrosa

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El espejo, si esa cosa en la que nos miramos, es un objeto en cristal que está cubierto por una capa de mercurio o una plancha de metal. Donde se refleja la luz y la imagen de lo que tiene enfrente.

Es curioso que una mañana sin previo aviso una caja procedente de no sé dónde, porque le faltaba el remitente, a pareció en mi puerta. Con una etiqueta con mi nombre escrito en ella. Ese día no era mi santo ni mucho menos el día de navidad y que yo recuerde no había pedido nada online.

Observé la caja detenidamente y después de moverla varias veces decidí abrirla. En el interior de la caja había un espejo antiguo que iría perfeto con mi colección. Aunque la pregunta de su procedencia me taladrába la cabeza, me quede con el.

Al día siguiente coloque el espejo barroco entre los cuartos de la visita allí quedaría hermoso junto al candelabro que cuelga del techo.

Aunque casi no paso por ese lado de la casa, cuando lo hago y miro el espejo, su imagen me atrae. El reflejo que se ve en el cristal cambia tornándose borroso. Siempre pensaba que a mis espejuelos les faltaba limpieza y seguía mi rumbo.

Una tarde en que limpiaba el candelabro observe la forma que se reflejó en el espejo, aunque comenzó siendo mi persona fue cambiando según pasaban los minutos. Mis miedos se dibujaban en el espejo, lo que me hizo perder el equilibrio y tumbarlo. El cristal se hizo pedazos a dar en el suelo.

Busqué una escoba y recogí los pedazos. Una hoja de papel se abría paso entre las grietas del cristal. En letras rojos y curvas decía NO DEJES SALIR AL MIEDO O TE DETENDRA, ENFRENTALO.

4 thoughts on “Imagen borrosa”

  1. Me pregunto si esos miedos que pueden escapar de un espejo es una forma de enfrentarlos. Tiene varias interpretaciones “libera tus miedos, dejalos ir”… “enfrenta tus miedos, sólo así podrás superarlos”. De pequeña yo era muy miedosa, dígamos que un poco más que ahora. Una maestra nos habló y nos dijo, que algunos miedos estaban en nuestra mente. Y que sólo nosotros teníamos el control de ellos. Y yo, siempre obediente ese mismo día enfrenté mi miedo a la oscuridad. Pasé por el pasillo a oscuras y entre a mi cuarto a oscuras y me senté en la cama pensando, nada va a pasar, nada va a pasar, hasta que finalmente se fue aclarando la vista y ya no parecía tan oscuro. Se que no todo se puede enfrentar sola, así que cada cierto tiempo identifico un miedo y lo trato de conquistar. Con los lagartijos sólo he logrado coexistir, les sigo teniendo terror.

    1. Necesitamos ese empujón, hasta de uno mismo para vencer cualquier miedo u obstáculo.

      Gracias por compartir tú experiencia y por apoyar a Memorias de MediaNoche ❤

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