Muchos años más

muchos años

Soplo las velas del bizcocho y pido un deseo, que mi mejor amiga me dure muchos años más. Aunque al verla sonreírme envuelta en mantas mientras su enfermedad avanza pienso que ya no le queda mucho.

Me viene a la mente uno de nuestros encuentros. Corro a ella en cuanto la veo mientras me sonríe con sus brazos extendidos. Ella estaba en la escuela y yo fui con mama a buscarla.

Recuerdo cuando era pequeña y ella me sostenía de la mano al caminar y me alimentaba. Revisaba mis heridas y siempre estaba dispuesta a jugar.

Mis días están llenos de alegría cuando Katherine, mejor amiga, está conmigo. Katherine es la más pequeñas de mis tías, nació 10 años después que mi madre.

De pequeña veía como otros niños le temían a mi tía, lo que no entendía por qué ella era muy divertida. Había veces en que le daban rabietas, gritaba y lloraba, pero a mí también me daban.

Crecí y mis juegos cambiaron, pero los de mi tía no. Seguía jugando con muñecas y coloreando en libros de pintar.

Cuando cumplí mis 14 años y ver a mi tía comprendí por qué los niños se alejaban de ella. Es una niña en cuerpo de adulta, aunque siempre va a ser mi compañera de juegos y mi mejor amiga.

Ya la fiesta terminó y los invitados se fueron, a escondidas veo a Katherine durmiendo en su cama y me recuesto a su lado como cuando tenía miedo, y abrazada a ella me quedo dormida pensando en los muchos años que nos quedan por vivir.

Si te gusta esta publicación, compártela. Si tienes preguntas, escríbeme o deja un comentario. Espero saber de ti…

2 thoughts on “Muchos años más”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Related Post